
El pasado sábado 22 de Julio terminamos el primer taller de lectura y escritura a cargo del profesor Pablo Rolando Arango.
Pablo nos sorprende con una perspectiva nueva para abordar la lectura y la escritura. En su método, la lectura debe abordarse sobre el supuesto de que el texto es un instrumento que el autor construye para lograr un fin concreto. Desde ese punto de vista, la comprensión no se refiere solo al contenido – a la información que trae la lectura – sino, en especial, a la estructura. Descifrar la estructura de un texto es identificar el objetivo, la estrategia y las diferentes secciones que el autor decide emplear para lograr su cometido. Con esta aproximación el lector está atento para extraer los componentes y las relaciones que el autor plantea entre ellos. Leer varias veces y parafrasear las ideas expuestas por el autor son las técnicas que se utilizan para “desbaratar y volver a armar” el artefacto.
A partir de la práctica del método de lectura, Pablo muestra que es posible imitar las estructuras lógicas utilizadas por buenos autores como guía para aprender a planear nuestros textos. La pre-producción es el punto de inicio. Escribir es una actividad profesional y por lo tanto tiene que planearse. No se vale improvisar. Construir un artefacto implica definir cuál es el objetivo que se quiere alcanzar y cuál es la estrategia que se va a emplear. Esa definición es clave y requiere trabajo. Luego hay que definir los diferentes pasos en el plan, las secciones y el soporte bibliográfico requerido.
En este taller Pablo provoca la acción y guía el proceso. Corrige mientras inspira. Promueve el orden y la secuencia de cada tarea, mientras reconoce los errores como parte del aprendizaje y nos prepara para aprender de cometerlos. “Al fin de cuenta todos somos estúpidos. Si supieran qué hacer y no se fueran a equivocar, ¿para qué me traen?” dice.
En días próximos estaremos definiendo la agenda del segundo taller de lectura y escritura. Pronto más información.

